mensaje-db






Ante el cerco informativo, cada uno de nosotros será un medio de información. Ante el engaño y la manipulación nos haremos cargo de abrirle paso a la verdad.






marzo 21, 2010

Discurso de AMLO Asamblea Informativa Marzo 21, 2010



Urge López Obrador a cambiar la política económica para garantizar la tranquilidad, la seguridad pública y la paz social

México, Distrito Federal

Domingo 21 de marzo de 2010

* Discurso del Presidente Legítimo de México, Andrés Manuel López Obrador, en el acto conmemorativo del Natalicio de don Benito Juárez, en el Hemiciclo al Benemérito de las Américas

Amigas, amigos, muchas gracias, como siempre, por su participación en esta asamblea informativa.

Como decía Pedro Miguel, parafraseando al presidente Juárez, con el pueblo todo, sin el pueblo nada. Por eso muchas gracias a todas y a todos ustedes.

Nos congregamos para recordar en su natalicio a Benito Juárez García, el mejor presidente de México en toda la historia. Lo hacemos en momentos en que nuestro país enfrenta una severa crisis económica, social, política, moral, de inseguridad y violencia.

Juárez es símbolo de honestidad, austeridad, rectitud, laicismo, legalidad y patriotismo. Este presidente vitalicio nos dejó muchas lecciones para actuar en circunstancias difíciles, pero quizá la enseñanza mayor fue su ejemplo de perseverancia y su inquebrantable fe en la causa que defendía.
Por eso, el mejor homenaje que podemos rendirle es mantener nuestro compromiso de no claudicar en el objetivo superior de transformar la vida pública del país.

Estamos convencidos que, más temprano que tarde, lograremos el renacimiento de México. Basamos nuestro optimismo en el hecho de que la actual decadencia ha sido causada por una funesta camarilla que no podrá, por mucho tiempo, impedir la dicha y la felicidad de nuestro pueblo.

Sabemos bien, estamos muy conscientes que los males que aquejan y atormentan a la nación, no son producto de la fatalidad o del destino. Tampoco existe ninguna razón natural o geográfica que justifique el empobrecimiento del pueblo y la actual decadencia.

México es uno de los países con más recursos naturales en el mundo. En todo su territorio hay riquezas: en el Norte, minas de oro, plata y cobre; en el Sur, agua, gas y petróleo y, en todos lados, tenemos nuestro mejor recurso: el pueblo cuenta con cultura, tiene vocación de trabajo y una inmensa bondad.

Por eso, entendemos bien que todo lo que está pasando es el fruto podrido de la política de pillaje que ha venido imponiendo una minoría para satisfacer su ambición y codicia a costa del sufrimiento de la inmensa mayoría de los mexicanos.

Hay crisis porque, desde hace 27 años, la oligarquía con sus políticos y voceros, han venido imponiendo una política económica para beneficio exclusivo de una élite.

Hay crisis porque, en las últimas dos décadas, al amparo del poder público, un pequeño grupo ha saqueado al país y se han enriquecido, obscenamente, como no ha sucedido en ninguna otra parte del mundo.

Hay crisis porque se han privatizado los bienes de la nación.

Hay crisis porque el petróleo, el gas y la electricidad, han sido explotados de manera irracional, en provecho de empresas trasnacionales, de traficantes de influencia y de políticos corruptos.

Hay crisis porque, desde Salinas hasta Calderón, se han entregado 25 millones de hectáreas, el 12 por ciento del territorio nacional, para la explotación del oro, la plata, el cobre y se ha favorecido, básicamente, a tres consorcios: Grupo México, Peñoles y Carso, así como a las mineras canadienses, asociadas con políticos del PRI y del PAN.

Hay crisis porque la economía nacional ha permanecido estancada y no se han generado empleos.

Hay crisis porque se abandonaron las actividades productivas, tanto en el campo como en la ciudad.

Hay crisis porque los potentados no pagan impuestos.

Hay crisis porque se protege a los monopolios vinculados al poder.

Hay crisis porque el presupuesto se destina a mantener los privilegios de los altos funcionarios públicos.

Hay crisis porque no se garantizan los derechos constitucionales al trabajo, a un salario digno, a la educación, la salud, la vivienda, la seguridad social y el bienestar del pueblo.

Hay crisis porque a los jóvenes se les ha marginado y se les han cerrado las puertas para la educación y el trabajo.

Hay crisis porque impera la corrupción y la impunidad.

Hay crisis porque un grupo ha confiscado todos los poderes constitucionales y mantiene secuestradas a las instituciones.

Hay crisis, en suma, porque en México domina una oligarquía y no hay una auténtica democracia.

Los responsables de la tragedia nacional, desde luego, tienen nombre y apellido. Son los 30 potentados que, por mantener y acrecentar sus privilegios, han venido cancelando el futuro de millones de mexicanos y están destruyendo al país. Y como es evidente, esta mafia no está dispuesta a ceder en nada, aunque terminen de arruinar a México y de desgraciarnos a todos.

Por eso, amigas, amigos, compañeras, compañeros, la única opción que tenemos es la de derrotar a la oligarquía en el terreno político, en buena lid, de manera pacífica para establecer un gobierno del pueblo y para el pueblo.

Esto lo hemos venido postulando desde hace mucho tiempo; pero no sólo, y eso es lo más importante, nos hemos quedado en la reflexión teórica, en la denuncia, o en la simple exposición del problema. En nuestro quehacer hemos armonizado el pensamiento y la acción; las palabras y los hechos. Debe saberse –ustedes están muy enterados— que en la actualidad, mujeres y hombres concientes y comprometidos, trabajan con empeño para lograr la transformación del país, desde abajo y con la gente.

Se está luchando cotidianamente, se está trabajando para informar, orientar, concientizar y organizar al pueblo, a lo largo y a lo ancho del territorio nacional. Muchas mujeres y hombres a quienes les rendimos un homenaje por su entrega, que están haciendo esta labor en todo el país. Subrayo esto porque hay veces que se piensa que no hay salvación, sobre todo porque no se transmite nada en los medios de comunicación.

Pero no tengamos ninguna duda, el movimiento está vivo, muchas mujeres y hombres en rancherías, en ejidos, en comunidades, en pueblos, en colonias y en barrios están trabajando casa por casa, para despertar las conciencias dormidas y para que todos juntos logremos la transformación de nuestro país.

En todo el territorio nacional se está llevando a la práctica una estrategia que consiste en el cumplimiento de tres tareas básicas, esto es también importante en nuestro movimiento. Hemos concebido definir con mucha claridad el plan de acción. ¿Cuál es el objetivo? La transformación del país, ¿cuál es la tarea, estrategia, qué es lo que tenemos que hacer para conseguir ese propósito, ese objetivo superior? Tres tareas básicas: primero, que los comités municipales, estatales, distritales que se han constituido se encarguen de construir, de constituir, de crear comités territoriales. Que tengamos comités en todos los pueblos, colonias y barrios de México.

Esto es muy importante, la organización. No vamos a lograr nuestro objetivo, si no consolidamos nuestra organización. ¿Cuál fue una de las lecciones que nos dejó la elección del 2006? Que nos robaron la Presidencia porque la mafia no quiere ningún cambio en beneficio del pueblo, pero también nos robaron la Presidencia porque se valieron de que nos faltaba organización.

Por eso trabajemos en organizar al pueblo, pacientemente y con intensidad, organicemos a la gente. Miren, cuando definimos que estas tres tareas eran importantes, de repente coincidió que revisando la historia, fue lo que hicieron en su momento los liberales, los magonistas, para enfrentar la dictadura de Porfirio Díaz.

¿Qué fue lo primero que hicieron? Crearon clubes liberales, el primer club Ponciano Arriaga, luego clubes liberales en todos los pueblos del país. Algo parecido a nuestros comités.

Esto se está haciendo, esta tarea se está llevando a la práctica en todo el territorio nacional.

Segundo, tenemos que seguir convenciendo a más gente, adherir a nuestro movimiento a más ciudadanos, mujeres y hombres de buena voluntad. Como aquí nos dijo Pedro Miguel, ya somos dos millones 500 mil en todo México, los representantes del Gobierno Legítimo y de este movimiento. Hay que seguir inscribiendo a más ciudadanos.

No sólo es un asunto cuantitativo, numérico, es que cuando se convence a un ciudadano, nos está dando ya su confianza y está asumiendo el compromiso de luchar junto con nosotros para lograr la transformación del país.

Y lo tercero, tenemos que ayudar todos en la distribución, casa por casa, del periódico Regeneración, tenemos que romper el bloqueo informativo, tenemos que despertar las conciencias de los ciudadanos. También en esto hay que tomar en cuenta la historia.

Los magonistas hicieron trabajo de convencimiento, de concientización, con un periódico que llevaba precisamente ese nombre: Regeneración. Llegaron a tirar 25 mil ejemplares en aquellos tiempos. Cuando ya no podían hacer el periódico en la ciudad, porque eran reprimidos y hostilizados, y esto también indica cómo es importante la información, cómo es importante el que se esté informando al pueblo cuando se padece de opresión.

Cuando ya no podían estar aquí, se trasladaron a ciudades fronterizas de Estados Unidos y allá siguieron imprimiendo el periódico, lo pasaban de contrabando por la frontera y con el periódico alentaron el movimiento y, gracias a esa lucha, quedó establecido después en la Constitución de 1917 el derecho del pueblo a la educación, en el artículo tercero. Gracias a esa lucha, se estableció en el artículo 27 el derecho de los campesinos a la tierra y, gracias a esa lucha, se estableció en el 123 el derecho de los trabajadores a un salario justo y a una jornada justa de trabajo.

Por eso qué bueno que se tomó la decisión de sacar este periódico. Ya van tres números y hoy se está repartiendo el número cuatro. Todos tenemos que entregar el periódico. Se le puso Regeneración en homenaje a los hermanos Flores Magón.

Se le puso Regeneración porque eso es lo que necesita el país, una regeneración, pero si no le hubiésemos puesto Regeneración, tal vez se llamaría El Despertador, porque eso es lo que queremos, despertar al pueblo, para luchar juntos y sacar adelante a nuestro país.

Esto, amigas y amigos, es lo que consideramos más importante, es el meollo de todo, es lo que se describe, se puede decir en unas cuantas palabras, el objetivo es la transformación, la estrategia es crear comités, inscribir a más representantes y distribuir el periódico casa por casa. Lee el discurso completo de AMLO aquí

No hay comentarios.: